- Emilio, te toca, escribe algo por tu cumpleaños.
- Este año si tengo cumpleaños pero no tengo la costumbre de escribir nada. A veces invito a algo. Unos sugus, unas chuches, unas cañas. Depende de la época de mi vida a la que me refiera.
- Ese no tonto. Tu cumpleaños Básico.
- Ese es en enero, y tampoco suelo escribir nada.
- Déjate de tonterías y mándame algo para que lo publique.
- No me da tiempo. Tengo mucho que hacer. ¡Alcoletge no espera!
- No me seas que te…
- ¡Vale! ¡Corcholis y repámpanos! Mira que estás cansina. Ahora escribo algo…
Cuatro días más tarde y cinco conversaciones similares por fin he sacado cincuenta y tres segundos para poder escribir al respecto:
¡Muchas felicidades Emilio, que cumplas muchos más!
¡Y que tú y otros dos mil nuevos compañeros lo vean!

Felicidades
Felicidades Emilio!
ves cómo no costaba tanto??
Un ratito…